Su sistema linfático renal.
¿No son tus nefronas?
¿No es tu TFG?
Pasé 15 años tratando de controlar el deterioro renal. Ajustando la medicación, monitorizando la creatinina y preparando a los pacientes para la diálisis.
¿Y no eran los filtros en sí, sino el sistema de drenaje que los rodeaba?
A medianoche, retiré la investigación.
El sistema linfático renal —la red de vasos que rodean el tejido renal— es responsable de eliminar los residuos inflamatorios, las toxinas y los desechos del espacio intersticial que rodea a las nefronas.
Cuando esos vasos se obstruyen, las toxinas no se eliminan. El ácido úrico y la creatinina se acumulan en el tejido que rodea los filtros. Se produce inflamación. Y las nefronas —los millones de pequeños filtros de los riñones— empiezan a fallar, no porque estén dañadas, sino porque se saturan con sus propios desechos.
Esto es lo que reveló la investigación:
Restablecer el drenaje linfático alrededor del tejido renal permite que se recupere la función de filtración.
La espuma desaparece. El dolor de espalda disminuye. Los análisis mejoran.
Tu riñón por fin puede respirar.